Todo un Premio Planeta y yo no he podido con él, ¡que calamidad!, menuda lectora. Lo siento Sr. Mendoza pero me aburría soberanamente y lo tuve que dejar; no descarto retomarlo en el futuro, pero de momento siento decir que me pareció ... vamos que no había manera. Siempre procuro darle a los libros una 80 páginas de oportunidad, en este caso le dí medio libro; ¡tenía en las manos un Premio Planeta! no merecía menos y finalmente lo dí por imposible. Creo que son los diálogos en castellano de otros tiempos con lo que no pude. Para mi la lectura es un acto de ocio; aunque entiendo que hay libros cuyo objetivo va más allá del mero entretenimiento, pretenden enseñarnos algo, mostrar como en este caso como sucedían las cosas en otras épocas; pero eso hace a veces que la lectura resulte pesada, difícil y aburrida; por lo que en mi caso "a otra cosa mariposa" , que ya hay cosas en la vida pesadas, difíciles y aburridas como para buscar más.
Ojo, no critico el Premio Planeta que ha recaído en libros como Contra el Viento de Ángeles Caso que es una verdadera joya, pero en el caso del libro que nos ocupa no se que pensar.
